El Museo Reina Sofía acoge una de las muestras de mayor envergadura que se presentan en 2010. La exposición, de carácter colectivo y antológico, centra su atención en el análisis del concepto de la modernidad y su expansión universal que tuvo lugar desde la colonización de América Latina. En la muestra se expondrán ejemplos de pintura colonial andina y obras de artistas de diferentes países a los que se ha invitado para encontrar correspondencias entre el arte colonial de los siglos XVI al XVIII y el mundo contemporáneo.
La exposición, que posteriormente viajará a la Haus der Kulturen der Welt de Berlín, al Museo Nacional de Arte de La Paz, y al Museo Nacional de Etnografía y Folklore de esa ciudad, se enmarca dentro de un proyecto general de gran complejidad que incluye, además de la muestra propiamente dicha, seminarios, conferencias y publicaciones.
Partiendo de ejemplos de pintura colonial andina, la investigación busca relacionar estos fragmentos de historia clausurada con las condiciones de producción artística en la actualidad. Trabajos realizados para la ocasión por artistas contemporáneos: Ines Doujak, León Ferrari, Eduardo Molinari, Matthijs de Brujine, David Riff/ Dmitry Gutov, Isaías Griñolo, Sonia Abian, The Migrant Workers Home, Anna Artaker, Rogelio López Cuenca, Harun Farocki, María Galindo, Chto Delat?, Konstanze Schmitt/ Stephan Dillemuth, Elvira Espejo, Zhao Liang, Marcelo Expósito y los colectivos PRCP y TIPPA, actualizan las representaciones y discursos de las obras de los siglos XVI a S XVIII. De estos trabajos, 22 proceden de Bolivia (12 lienzos y 10 acuarelas), de las cuales sólo dos han sido mostradas fuera del país; cuatro de España y una de Bélgica. Localizadas en diversos museos, conventos, iglesias, archivos o bibliotecas, algunas son anónimas y otras corresponden a los siguientes autores: Luis Niño, Mariano Florentino Olivares, Gaspar Miguel de Berrio, Francisco Moyén, Melchor María Mercado, Alejandro Duránd y Lucas Valdés.
La tesis principal del proyecto “Principio Potosí” sostiene que la modernidad no tiene su origen y fundamento en el racionalismo y la ilustración, sino en el proceso de expansión y explotación iniciado en el siglo XVI con el descubrimiento de riqueza bruta en territorio colonial. Un proceso de colonización que, según los comisarios, todavía no ha concluido.
Uno de los núcleos económicos que sustentaba la producción artística en estos centros era la Villa Imperial de Potosí. A comienzos del siglo XVII, durante el primer auge de la plata, esta era una de las ciudades más grandes del mundo – más que Londres o París entonces – y de mayor impacto económico en el desarrollo global. La producción de imágenes en la región andina de la época, especialmente en Potosí, es inseparable de su telón de fondo: el trabajo en las minas y las consecuencias más negativas de la colonización. Las pinturas seleccionadas ahora de la escuela de Potosí son un reflejo de la sociedad que las produjo, expresión y testimonio de una época.
Para los comisarios hay conexiones y paralelismos claros entre la función ideológica de la pintura colonial y la función que adopta el arte hoy de legitimizar a las nuevas élites de la globalización; y este principio no es sólo un hecho histórico aislado sino que tiene lugar virtualmente en la totalidad del mundo globalizado en el presente, y se ha producido repetidamente en el pasado.
El director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja Villel, opina que Principio Potosí responde a una doble articulación. Refleja una situación de explotación y precarización laboral, de la cual la cultura es arte y parte, a la vez que la problematiza a través de ese mismo arte. “Si las pinturas y utensilios religiosos coloniales adquirían una nueva dimensión cuando eran recontextualizados en las fiestas y ritos indígenas, en el museo sufren una nueva vuelta de tuerca. No se oculta el extrañamiento del que estas obras son objeto, sino que éste se acentúa a partir de su diálogo con las intervenciones de los artistas actuales”. Al crear una tensión entre las obras coloniales y un entorno ajeno a las mismas, “el museo se barroquiza y actúa como las formas de resistencia indígena al proyecto colonizador. Se convierte en paradigma de una relación con el mundo en crisis que no soslaya el estado catastrófico de éste”.
Fecha: 11 de mayo – 6 de septiembre 2010.
Lugar: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Nouvel 0.
Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y Haus der Kulturen der Welt.
Con la colaboración del Ministerio de Culturas de Bolivia y el Ministerio de
Cultura de España.
Comisarios: Max Jorge Hinderer, Alice Creischer y Andreas Siekmann.
Coordinación de
la exposición: Francisco Godoy.
Itinerario: Haus der Kulturen der Welt. Berlín (7 de octubre 2010 - 2 de enero 2011).
Museo Nacional de Arte y Museo Nacional de Etnografía y Folklore de Paz
(febrero-mayo 2011).