Conferencia inaugural.
Fue pronunciada por Hans-Erich Bödeker y llevaba el título de “Historia conceptual comparada: métodos, problemas y perspectivas”, presentando las principales características de la metodología conceptual aplicada en la historia comparada, así como los problemas y retos a los que se enfrenta.
En su exposición, el profesor Bödecker analiza algunos de los elementos definidores de la historia conceptual comparada, que surge a través de los planteamientos de Reinhardt Koselleck. El historiador, discípulo de Carl Schmitt y creador del Geschichtliche Grundbegriffe, diccionario de Conceptos Históricos Fundamentales, destacó en su vasta obra profundamente interdisciplinar la necesidad de conectar los conceptos históricos no sólo diacrónicamente sino en su contexto político y social a través del estudio del uso que de ellos hacen los actores de la historia.
Como señaló el profesor Bödecker, esta relación de los conceptos con su rol externo además de una interpretación sincrónica y diacrónica se alejó en su tiempo de otras corrientes historiográficas al trascender a la mera enumeración de hechos o a su interpretación diacrónica: el sentido completo de cada concepto surge a partir de los distintos usos que le dan sus oradores y los distintos contextos de uso que nos permiten comprender su campo pragmático.
Así, cada concepto además se interrelaciona con otros, bien por sinonimia bien por oposición, configurando su sentido completo.
En el análisis histórico conceptual, el análisis lingüístico y pragmático de los términos nos permite entender cómo se han gestado los conceptos, y cuál ha sido su transformación, en paralelo a los cambios sociales y culturales. El objeto de estudio no es el mero aspecto social sino cómo se considera intelectualmente, en esa sociedad, en ese tiempo. Su estudio permite identificar cómo se reflexiona en el concepto y el modo en el cual se recoge esta reflexión, creándolo.
En la época que estudia el presente Congreso y que abarca el proyecto iberconceptos, Koselleck sitúa el Sattelzeit. Fue entre 1750 y 1850 cuando se produjeron intensos cambios que quedaron reflejados en la resemantización y cambio de los conceptos políticos tradicionales.
En este período, los conceptos, según Koselleck y como expuso el profesor Bödecker, están caracterizados por cuatro rasgos fundamentales:
- Temporalización
Los conceptos adquieren una carga de expectativa, de carga de futuro en la periodicidad de la historia.
- Democratización
Las palabras que denotan conceptos políticos trascienden a su ámbito y pasan a los registros de un mayor número de hablantes.
- Ideologización
Los conceptos se cargan de ideología y se cargan de abstracción. Como ejemplo clásico, el profesor Bödecker planteó la palabra alemana Bürger que en el período estudiado pasa de ser habitante de la ciudad a tener un contenido político, ciudadano con derechos y deberes aparejados.
- Politización
Los conceptos pasan a formar parte del enfrentamiento político y a tener connotaciones variables en cada caso
Así pues, partiendo de la palabra se alcanza el concepto que se convierte en historia. La palabra y el objeto son dos realidades en tensión, que nunca se fusionan realmente pero que expresan una interrelación. El concepto es el eslabón que permite ligar lo extralingüístico, el concepto social, político y cultural, con su expresión lingüística.
Sin embargo, el uso del método histórico conceptual para el ánalisis comparativo, se presentan varias dificultades.
En primer lugar parte de la oposición binaria semejanzas – diferencias por lo que se plantea el problema de la inevitable multiplicidad de interpretaciones que de ellas se pueden hacer. La observación neutra se hace imposible.
En segundo lugar no hay una relación unívoca entre los conceptos comparados.
En tercer lugar la definición del objeto de comparación nunca es neutral, estando en función de la propia formación y tradición del investigador.
En cuarto lugar, un estudio comparado obliga a acotar sincrónicamente el período, precluyendo matices diacrónicos necesarios.
En quinto lugar, los objetos comparados interactúan entre sí, modificándose recíprocamente dado su potencial creador.
Los estudios transversales intentan adoptar una perspectiva diacrónica planteando nuevos problemas en términos del marco de referencia (desde dónde y hasta dónde irá el estudio), categorías de análisis, necesidad de un análisis amplio de la representación de cada concepto y dificultad por la reciprocidad entre los conceptos y su mutua relación.
Por ello, aún no estando exento de dificultades, el método conceptual permite una aproximación a la tensión entre los conceptos, a sus interrelaciones y a su propia capacidad de creación, tanto por sus actores como a los ojos del investigador que los analiza.