Conclusión
A la vista de todo lo anterior, parece claro que el Bicentenario es una oportunidad para reflexionar sobre nuestras sociedades en su apuesta por el desarrollo y la integración.
Ello significa que además de los trabajos de revisión histórica que se deben acometer, hay que realizar otros sobre los problemas fundamentales que plantea el desarrollo de nuestros países, tales como:
- El desarrollo científico y tecnológico para ser más relevantes ante la globalización.
- Los problemas energéticos.
- El modelo social.
- Crecimiento y redistribución; y
- Las reformas institucionales necesarias para ganar seguridad física y jurídica.
De la misma manera, tendremos que trabajar con intensidad y en paralelo en la elaboración de una estrategia de la acción exterior de España en América Latina y en la coordinación y complementariedad efectivas entre los distintos actores españoles que operan en la región.